A pesar de las sanciones y el bloqueo impuesto por Estados Unidos, al menos dos petroleros han arribado a Venezuela en los últimos días, mientras otros se dirigen hacia sus costas. La situación refleja los esfuerzos de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) por mantener la venta de crudo y ampliar su capacidad de almacenamiento flotante, a pesar de que las exportaciones se han reducido al mínimo.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este mes un bloqueo a todos los buques sancionados que entren o salgan de aguas venezolanas, con el objetivo de ejercer presión sobre el presidente Nicolás Maduro.
Como resultado, las exportaciones petroleras del país se han reducido a aproximadamente la mitad del nivel registrado en noviembre. Además, Estados Unidos ha incautado dos cargamentos completos y mantiene patrullas en el Mar Caribe, lo que ha obligado a algunos armadores a desviar o cambiar la ruta de sus embarcaciones.
No obstante, según el servicio de monitoreo TankerTrackers.com, al menos dos buques bajo sanciones lograron llegar a Venezuela recientemente y otros dos, libres de restricciones, se aproximan a sus costas. Parte de estos cargamentos forma parte de acuerdos con China para pagar deuda mediante crudo enviado a puertos chinos. Hasta ahora no se ha confirmado si Pekín solicitará exenciones a Estados Unidos para garantizar la entrega.
Acciones
La compañía estatal venezolana no ofreció comentarios oficiales sobre estos movimientos, aunque el Ministerio de Petróleo y Maduro han reiterado que las exportaciones continuarán.
Este mes, Pdvsa ha negociado descuentos y modificaciones en contratos con clientes para evitar devoluciones de cargamentos o recortes de producción, pero muchos compradores muestran impaciencia ante la falta de alternativas para transportar el crudo fuera del país.
Un reciente ciberataque obligó a la empresa a cerrar temporalmente su sistema administrativo centralizado, lo que ha ralentizado la entrega de cargamentos en los puertos y ha llevado a almacenar petróleo y derivados en buques para optimizar la logística. Actualmente, los únicos petroleros que salen con regularidad son los de Chevron, autorizados por Washington, y embarcaciones menores que transportan subproductos y petroquímicos.
Situaciones similares se vivieron en 2020, cuando las sanciones estadounidenses llevaron a Venezuela a depender de intermediarios menos conocidos para mantener la venta de petróleo a China, provocando recortes de producción y escasez de combustible. Según datos recientes, cerca de dos docenas de petroleros permanecen visibles frente a la costa de Puerto José, con un volumen total de crudo estancado que ha aumentado a 16 millones de barriles, frente a los 11 millones registrados a mediados de diciembre.
Con información de El Cooperante