El Cooperante – Caracas, 15 de Febrero del 2026. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, defendió este domingo la operación estadounidense en Venezuela y afirmó que, aunque generó críticas internacionales, la situación en ese país se encuentra “mucho mejor” ahora que seis semanas atrás, tras la captura de Nicolás Maduro.
Rubio hizo las declaraciones durante una rueda de prensa en Bratislava, junto al primer ministro eslovaco, Robert Fico, retransmitida por el Departamento de Estado, en el marco de su gira diplomática por Europa para fortalecer alianzas.
“A muchos países no les gustó lo que hicimos en Venezuela. Está bien. Eso fue en nuestro interés nacional”, señaló Rubio, subrayando que las diferencias de opinión no impiden la cooperación entre Estados.
“Los países expresan sus opiniones constantemente, pero eso no significa que no podamos seguir siendo socios y cooperar entre nosotros”, agregó.
El jefe de la diplomacia estadounidense calificó la operación como un «éxito del que están orgullosos», argumentando que fue “necesaria” porque Maduro era, según él, un “narcoterrorista”.
Asimismo, recordó que se hicieron «múltiples ofertas» a Maduro antes de proceder con su captura y aseguró que, desde entonces, Venezuela ha experimentado mejoras:
“Aún queda un largo camino por recorrer, hay mucho trabajo por hacer… pero puedo decir que Venezuela está mucho mejor hoy que hace seis semanas”.
El secretario de Estado insistió en que la captura de Maduro abrió “una oportunidad para un nuevo futuro” que, según su opinión, no existía antes de su detención y que ahora podría materializarse en avances hacia una transición política y mayor estabilidad en el país.
Rubio también enfatizó que las discrepancias entre naciones son habituales en la política internacional y que expresarlas no debe impedir la cooperación entre Estados, destacando que su país sigue comprometido con sus objetivos diplomáticos globales, aunque existan posturas encontradas sobre Venezuela.
Contexto
La operación que culminó con la detención de Maduro y su traslado fuera de Venezuela para enfrentar cargos se llevó a cabo el 3 de enero, marcando un punto de inflexión en las relaciones entre Washington y Caracas.
Rubio concluyó reiterando que el proceso para estabilizar y reconstruir Venezuela requerirá tiempo y esfuerzos continuos, pero mostró su confianza en que la nación tiene ahora mayores posibilidades de avanzar hacia un futuro más estable y democrático.
Desde entonces, ambos gobiernos han avanzado en cooperación en materia energética, incluyendo el establecimiento de una “asociación productiva a largo plazo” en el ámbito del petróleo, gas, minería y energía eléctrica, acordada en Caracas entre la presidenta encargada Delcy Rodríguez y el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright.
Esta iniciativa busca que la agenda energética se convierta en un “motor de la relación bilateral”, con proyectos y diálogo continuo para beneficiar a las economías de ambas naciones, según informaron las partes tras las reuniones en Miraflores.