Alberto News – Caracas, 25 de Marzo del 2026. Cuando Leopoldo López (Caracas, 54 años) estaba recluido en la cárcel de Ramo Verde, tenía una fantasía recurrente. “En algún momento esa mazmorra tendría que convertirse en un museo de la memoria”, recuerda el dirigente opositor venezolano, que pasó más de tres años en esa prisión acusado de alentar las protestas de 2014 contra el Gobierno de Nicolás Maduro. Más de una década después, cree que ese momento se acerca, aunque el proceso de transición que comenzó el pasado 3 de enero con la captura de Nicolás Maduro todavía está en ciernes.
López ha vivido más alejado de los focos desde que se refugió en España en 2020, pero nunca se ha apartado del núcleo central de la coalición de fuerzas antichavistas que hoy lidera María Corina Machado. En entrevista con EL PAÍS, defiende la necesidad de que todos los actores de la oposición presionen para fijar un calendario electoral que, en pleno tutelaje de Donald Trump, aún no se vislumbra en el horizonte.
Pregunta. Han pasado ya dos meses y medio desde el 3 de enero. ¿Qué ha cambiado en la práctica en Venezuela?Respuesta. Ya no está Maduro y Maduro está preso. Verlo preso es algo que cambió significativamente la expectativa que hay en Venezuela. Hay una transición en marcha, sin duda, que tiene una prioridad marcada por la estabilidad y la recuperación económica, particularmente apalancada en la industria del petróleo y del gas, pero aún no hay, hoy, una claridad sobre la transición política.
La transición política a la que millones de venezolanos le han dedicado mucho esfuerzo y mucha expectativa hoy todavía sigue siendo la tarea pendiente. Yo creo que es inevitable que se dé para formar un gobierno realmente legítimo, porque el de Delcy Rodríguez no lo es. Delcy es tan ilegítima como Maduro. La única manera de tener un gobierno legítimo es a través de unas elecciones.
P. ¿En qué plazos cree que se puede dar ese escenario?
R. No lo sé, lo que sí puedo decir es que esa tiene que ser la prioridad de un país democrático y del liderazgo democrático; construir un esfuerzo colectivo. Están ocurriendo muchas cosas en Venezuela, hay una transformación en el sector de los hidrocarburos, en el ámbito económico, hay una presencia muy significativa de Estados Unidos en todos los ámbitos de la vida nacional.
Hay un retroceso de la presencia de Cuba, Rusia, China e Irán. Pero el tema alrededor del cual nos tenemos que acuerpar todos los que queremos democracia es cómo construimos un camino para que haya una elección. En mi opinión, debe ser una elección general, una elección que abra todos los espacios y que oxigene a Venezuela. La lucha que hemos dado ha tenido siempre como objetivo unas elecciones justas, libres, incluyentes y verificables. Y eso hoy todavía no lo tenemos, así que se sigue teniendo el mismo objetivo.
P. Usted critica a Delcy Rodríguez, pero ella es ahora la elegida de Trump.R. Lo que digo es que si en las últimas dos décadas hemos hecho todo para tener elecciones hoy seguimos con esa expectativa. Pero mucho ha cambiado en Venezuela. Creo que tenemos que ver lo positivo que significa que ya Maduro no está en el poder. Hay opiniones sobre lo que significa la influencia de Estados Unidos.
Muchas veces cuando escucho la crítica de quienes hablan del tutelaje, yo diría que venimos del tutelaje de Cuba, de Rusia, de Irán y de China. El hecho de que Venezuela va a estar en la órbita de influencia de los Estados Unidos no es nuevo. Acabamos de ganar la Copa Mundial de béisbol. Lo que es ajeno a los venezolanos es que en el menú de la comida en la isla Margarita esté en ruso.
Lo lógico es que nuestros socios comerciales sean los norteamericanos y los europeos. Pero nos corresponde a los venezolanos, porque eso no es ni va a ser la prioridad de un país externo, ni tampoco de quienes hoy están en el poder, de empujar hacia unas elecciones. Y solo puede haber una elección si se nombra un nuevo consejo electoral.
P. Sin embargo, para que una transición pueda considerarse como tal, un paso fundamental es que los exiliados puedan regresar a Venezuela.
R. Es un tema fundamental. Yo creo que Edmundo González y María Corina Machado tienen que regresar a Venezuela, todos los que estamos en el exilio que deseemos regresar, debemos poder hacerlo. Pero es evidente que todavía no hay ni siquiera una apertura para la mínima tolerancia del ejercicio de la política.
P. ¿Y usted cuándo se plantea volver?
R. Yo quisiera regresar lo antes posible. Sin embargo, hay unas realidades. Hoy ni siquiera tengo una casa a la que regresar, pues la única propiedad que tengo en Venezuela, que está a nombre de mi esposa y está ubicada a una cuadra y media del domicilio de Delcy Rodríguez, fue tomada por la dictadura, fue saqueada por completo y mataron a dos de mis perros. Además, a mí me quitaron la nacionalidad, algo que está taxativamente prohibido por la Constitución en Venezuela. Soy un apátrida. Incluso tuve una conversación con mi hija más pequeña sobre esto. Me preguntó: ‘¿entonces ya no eres venezolano?’. Claro que soy venezolano, la identidad no te la da el dueño de un proceso burocrático. Y hay millones de venezolanos que no tienen posibilidad de tener un servicio consular o de renovar su pasaporte en Venezuela.
P. Al mismo tiempo, en Venezuela se están produciendo unos movimientos. ¿Cómo valora la aprobación de las leyes de amnistía e hidrocarburos o la reciente destitución del ministro de Defensa, Vladimir Padrino López?
R. Es una transición incompleta, tiene las apariencias de que hay cosas que cambian, pero realmente se siguen manteniendo las mismas estructuras de poder y el mismo nivel de arbitrariedad. La ley de amnistía y la ley de hidrocarburos, que pareciera que no tienen nada en común, sí lo tienen. Las dos son discrecionales. La estructura de poder, con toda la arbitrariedad, puede otorgar o no las concesiones y decidir a quién le otorga o no la amnistía. ¿Es positivo que hayan liberado presos? Es muy positivo. ¿Eso se lo debemos a Delcy Rodríguez? No, eso se lo debemos a Estados Unidos.
P. ¿Qué papel le gustaría desempeñar en una transición y qué ha hablado al respecto con María Corina Machado?
R. Creo que eso corresponde a otra etapa. Hoy estamos en una etapa y tenemos que concentrarnos en esta, que es como lograr una transición. Es algo muy elemental: todos tenemos que pedir elecciones. Y para que todos pidamos elecciones, tenemos que tener un nuevo CNE y ahí debe caber todo el mundo. Una vez se logre eso, un tema distinto es cómo se plantea la candidatura, si es una elección solo presidencial o si son unas elecciones generales. Nosotros pensamos que deberían ser elecciones generales en las que se renueven la Asamblea, gobernadores, alcaldes, etc. Y en una tercera etapa hay que plantear cómo sería un gobierno. Pero es un error ver la última etapa como si fuese la primera. Hoy no hay ni cronograma electoral.
P. ¿Pero en un escenario electoral aceptaría la participación de todo el mundo, también del chavismo?R. Claro, eso es una democracia. Yo fui el primer inhabilitado, y los derechos políticos se sustentan en el derecho a elegir y el derecho a ser electo. A mí me violentaron ambos: el derecho a ser electo y el derecho a elegir.P. Usted se refugió en Madrid en 2020. ¿Ha pensado en la Transición española como modelo?R. Aunque ninguna transición es igual a otra, a mí me ha llamado la atención lo complejo que fue la inclusión de los comunistas en el proceso para que pudiesen ir a la elección. Y ellos tenían una perspectiva de sacar un 25%, 30% de los votos y terminaron sacando un 10% y luego un 4%. Pero pudieron participar. Yo creo que en Venezuela solo a través de una elección vamos a poder dar un paso hacia una verdadera transición.P. ¿Quién del núcleo de Maduro cree que se podría incluir en una transición?R. Si hay unas elecciones que llevan a un nuevo gobierno, no va a haber ninguna obligación de estar incluyendo a nadie porque sean chavistas o no chavistas. El nuevo gobierno decidirá con quién y cómo gobierna. Ahora, hay una cantidad de nombres que tienen una responsabilidad ante la justicia. Yo no soy juez y si algo he aprendido es que cuando los políticos se meten a jueces se cometen arbitrariedades. Lo que quiero son unas instituciones que puedan despachar justicia y unos jueces que impartan justicia.P. En los procesos transicionales hay distintos modelos, amnistías generales, comisiones de la verdad… ¿Por qué modelo apostaría?R. Estoy de acuerdo con que haya un proceso en donde haya justicia. ¿Cuáles son los mecanismos? Creo que las circunstancias determinarán cuál va a ser el mecanismo. Es un tema presente acá en España, lo es en Sudáfrica, donde he estado, lo fue también durante muchos años en Chile. Es decir, hay experiencias que nos deben de dar luz. Tiene que haber justicia, pero también tiene que haber memoria. Por ejemplo, creo que El Helicoide tiene que ser un museo de la memoria, donde se recuerde por siempre que ese fue un edificio en donde hubo torturados, perseguidos, muertos. Y Ramo Verde también.P. ¿Hizo bien María Corina Machado en darle el Nobel a Trump?R. Fue decisión de ella.
P. ¿Pero en un escenario electoral aceptaría la participación de todo el mundo, también del chavismo?R. Claro, eso es una democracia. Yo fui el primer inhabilitado, y los derechos políticos se sustentan en el derecho a elegir y el derecho a ser electo. A mí me violentaron ambos: el derecho a ser electo y el derecho a elegir.
P. Usted se refugió en Madrid en 2020. ¿Ha pensado en la Transición española como modelo?
R. Aunque ninguna transición es igual a otra, a mí me ha llamado la atención lo complejo que fue la inclusión de los comunistas en el proceso para que pudiesen ir a la elección. Y ellos tenían una perspectiva de sacar un 25%, 30% de los votos y terminaron sacando un 10% y luego un 4%. Pero pudieron participar. Yo creo que en Venezuela solo a través de una elección vamos a poder dar un paso hacia una verdadera transición.
P. ¿Quién del núcleo de Maduro cree que se podría incluir en una transición?
R. Si hay unas elecciones que llevan a un nuevo gobierno, no va a haber ninguna obligación de estar incluyendo a nadie porque sean chavistas o no chavistas. El nuevo gobierno decidirá con quién y cómo gobierna. Ahora, hay una cantidad de nombres que tienen una responsabilidad ante la justicia. Yo no soy juez y si algo he aprendido es que cuando los políticos se meten a jueces se cometen arbitrariedades. Lo que quiero son unas instituciones que puedan despachar justicia y unos jueces que impartan justicia.
P. En los procesos transicionales hay distintos modelos, amnistías generales, comisiones de la verdad… ¿Por qué modelo apostaría?
R. Estoy de acuerdo con que haya un proceso en donde haya justicia. ¿Cuáles son los mecanismos? Creo que las circunstancias determinarán cuál va a ser el mecanismo. Es un tema presente acá en España, lo es en Sudáfrica, donde he estado, lo fue también durante muchos años en Chile. Es decir, hay experiencias que nos deben de dar luz. Tiene que haber justicia, pero también tiene que haber memoria. Por ejemplo, creo que El Helicoide tiene que ser un museo de la memoria, donde se recuerde por siempre que ese fue un edificio en donde hubo torturados, perseguidos, muertos. Y Ramo Verde también.
P. ¿Hizo bien María Corina Machado en darle el Nobel a Trump?
R. Fue decisión de ella.