El Cooperante – Caracas, 21 de Marzo del 2026. El conflicto entre Israel e Irán se intensifica tras casi tres semanas de enfrentamientos, en medio de posturas contradictorias por parte de Estados Unidos sobre el rumbo de su intervención militar en la región.
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró en redes sociales que su gobierno estudia la posibilidad de “reducir” las operaciones en Medio Oriente.
Según Associated Press, esta declaración contrasta con recientes medidas como el envío de más tropas y buques de guerra, así como la solicitud al Congreso de un financiamiento adicional de 200.000 millones de dólares para sostener la ofensiva.
En paralelo, Israel dejó claro que no contempla una desescalada en el corto plazo. El ministro de Defensa, Israel Katz, afirmó que los ataques contra Irán aumentarán significativamente en los próximos días y que las operaciones continuarán hasta neutralizar todas las amenazas contra su país y los intereses estadounidenses.
La tensión se agravó luego de que Irán lanzara misiles contra territorio israelí y contra instalaciones energéticas en países del Golfo en una de las fechas más sagradas del calendario islámico.
Teherán, además, advirtió que podría atacar espacios recreativos y turísticos a nivel global, al tiempo que insistió en que mantiene su capacidad de producir misiles. Como respuesta, Israel intensificó los bombardeos sobre Teherán en plena celebración del Nowruz, el Año Nuevo persa.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, señaló que su país evitará nuevos ataques contra un importante campo de gas iraní tras una solicitud directa de Trump. Sin embargo, Irán reaccionó incrementando sus ofensivas contra infraestructuras energéticas en otros países de la región, lo que ha generado un repunte en los precios del petróleo y el gas, aumentando la preocupación internacional.
El saldo del conflicto continúa en aumento y refleja la magnitud de la confrontación. Más de 1.300 personas han muerto en Irán, mientras que en Líbano los bombardeos israelíes han dejado más de 1.000 fallecidos y más de un millón de desplazados.
En Israel, los ataques con misiles iraníes han causado la muerte de 15 personas, a lo que se suman al menos 13 militares estadounidenses fallecidos y víctimas en territorios palestinos en medio del intercambio de ataques.
La violencia también se ha extendido a otros escenarios.En el sur del Líbano se registraron enfrentamientos directos entre fuerzas israelíes y militantes de Hezbolá, mientras que Reino Unido condenó un intento de ataque iraní contra una base aérea conjunta con Estados Unidos en el océano Índico. Emiratos Árabes Unidos reportó la interceptación de misiles y drones, e Irak denunció ataques contra instalaciones de inteligencia en Bagdad.
Asimismo, Irán confirmó que su principal instalación nuclear en Natanz fue alcanzada por un bombardeo, aunque aseguró que no se detectaron fugas radiactivas.
En medio de la crisis, el presidente ruso, Vladimir Putin, reiteró el respaldo de su país a Irán, calificándolo como un socio confiable en un momento de alta tensión geopolítica.
Pese al contexto bélico, en Irán se mantuvieron celebraciones religiosas como el Eid al-Fitr, reflejando una aparente normalidad en medio del conflicto.
La evolución de la guerra mantiene en alerta a la comunidad internacional, ante el riesgo de una mayor expansión regional y su impacto directo en la seguridad energética y la estabilidad global.