El Cooperante – Caracas, 13 de Febrero del 2026. La guerra en Medio Oriente continúa intensificándose y ya golpea con fuerza a los mercados energéticos mundiales.
Según reportes internacionales, al menos seis tanqueros han sido atacados en el Golfo y en el estrecho de Ormuz, lo que ha generado incendios en algunas embarcaciones y renovado el temor por una interrupción del suministro global de petróleo.
Las ofensivas se producen en medio de una intensificación de los ataques iraníes contra infraestructuras petroleras y de transporte en la región. En uno de los incidentes más recientes, dos petroleros fueron incendiados en aguas cercanas a Irak.
Autoridades iraníes advirtieron que el conflicto podría provocar un aumento aún mayor en los precios del crudo. Un portavoz militar señaló que el mundo debe prepararse para ver el petróleo en 200 dólares por barril, al asegurar que la estabilidad energética depende de la seguridad regional.
Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país debe “terminar el trabajo” en la guerra contra Irán, pese a haber declarado previamente que el conflicto ya estaba prácticamente ganado.
Impacto en el comercio y los mercados
Los ataques a embarcaciones comerciales han elevado la preocupación por la seguridad del transporte marítimo. Desde el inicio del conflicto, al menos 16 barcos han sido alcanzados en la región, según reportes sobre los incidentes en el Golfo.
El estrecho de Ormuz es considerado un punto crítico para la economía global. Por esa vía marítima pasa aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de petróleo, con más de 20 millones de barriles diarios transitando por la zona.
La crisis ya ha sacudido los mercados financieros. El precio del Brent subió más de 9% en las últimas horas y las bolsas asiáticas registraron caídas generalizadas ante el temor de un nuevo shock energético y un repunte de la inflación global.
Ante el riesgo de escasez, la Agencia Internacional de Energía anunció la liberación de un volumen récord de petróleo de las reservas estratégicas mundiales para intentar estabilizar el mercado.
El organismo también advirtió que la guerra está generando la mayor interrupción del suministro petrolero en la historia del mercado global, luego de que varios países del Golfo redujeran su producción en unos 10 millones de barriles diarios, cerca del 10% de la demanda mundial.
Consecuencias humanitarias y económicas
El conflicto ha dejado hasta ahora cerca de 2.000 muertos en la región, mientras que el UNICEF informó que más de 1.100 niños han muerto o resultado heridos desde el inicio de la guerra.
Además del impacto humanitario, la crisis ya afecta sectores económicos en distintos países. Aerolíneas han anunciado recortes de vuelos por el aumento del combustible, bancos internacionales han cerrado temporalmente oficinas en el Golfo y varios mercados enfrentan aumentos de costos por el encarecimiento del petróleo.
Analistas advierten que si los ataques continúan y el tráfico marítimo sigue interrumpido en el estrecho de Ormuz, el mundo podría enfrentar una crisis energética comparable con las grandes crisis petroleras del siglo XX.