Alerta24 – Caracas, 17 de Enero del 2026. El presidente de los Estados Unidos (EE. UU.), Donald Trump, endureció este sábado 17 de enero de 2026 su postura frente al gobierno de Teherán al afirmar en una entrevista exclusiva con el medio Politico que «es el momento de buscar un nuevo liderazgo en Irán».
La declaración del mandatario surge tras la lectura de una serie de mensajes publicados por el líder supremo iraní, Ali Jameneí, quien acusó directamente a Trump de ser el responsable de la violencia y las muertes ocurridas durante las masivas protestas que sacuden al país desde finales de diciembre.
En respuesta, el presidente estadounidense calificó a Jameneí como un «hombre enfermo» y denunció que su gestión ha convertido a Irán en «el peor lugar del mundo para vivir».
Las palabras de Trump marcan un punto de inflexión en su retórica, sugiriendo por primera vez de manera abierta la necesidad de un cambio de régimen ante el recrudecimiento de la represión estatal.
«De lo que es culpable, como líder de un país, es de la destrucción total del país y del uso de la violencia a niveles nunca antes vistos», sentenció el mandatario en la entrevista.
Según cifras de organizaciones no gubernamentales en el exilio, el número de fallecidos en las manifestaciones podría superar los 3.400, mientras que las autoridades iraníes han reconocido por primera vez la muerte de «varios miles» de personas, aunque atribuyen el caos a una supuesta conspiración orquestada por Washington.
A pesar de esta escalada verbal, el presidente estadounidense mostró matices en su estrategia al destacar que el gobierno iraní canceló recientemente la ejecución prevista de 800 prisioneros, un gesto que calificó como «la mejor decisión» tomada por el líder supremo en medio de la crisis.
No obstante, Trump reafirmó que «el liderazgo se basa en el respeto, no en el miedo y la muerte», e instó a los ciudadanos iraníes a continuar su lucha por la libertad, prometiendo que la ayuda de su administración «está en camino».
Mientras tanto, en el Capitolio, se debate si estas declaraciones anticipan una intervención militar directa o si forman parte de una campaña de máxima presión económica y diplomática diseñada para forzar el colapso interno del sistema político iraní.