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ABC de España | Maduro pide desde su celda en EE.UU. ser incluido en la amnistía que debate en la AN

Alberto News – Caracas, 16 de Febrero del 2026. La ley de amnistía mete en el mismo saco a presos políticos y represores. El proyecto es tan amplio que el propio Nicolás Maduro, procesado por narcoterrorismo en un tribunal de Nueva York, solicita para él y su esposa Cilia Flores ser perdonado por el sistema judicial chavista.

Mientras el exmandatario se lo solicita por teléfono a su hijo Nicolasito, los familiares de los presos políticos se han encadenado y declarado en huelga de hambre para, con o sin ley de amnistía, liberen a los detenidos.

Así ocurrió este fin de semana con 17 presos, los primeros en salir bajo medidas cautelares de la prisión Zona 7, al norte de Caracas, donde se calcula que había 80 personas detenidas por motivos políticos.

El diputado chavista Nicolás Maduro Guerra, conocido con el apodo de Nicolasito, informó que había recibido una llamada telefónica de su padre, arrestado en Nueva York desde el 3 de enero, cuando fue capturado junto a su mujer en Caracas por la fuerza militar de Estados Unidos. Tal y como señaló: «Él me dijo: amnistía no solamente para ellos, sino para nosotros también».

Al parecer, la llamada telefónica de su padre pidiendo su inclusión en la amnistía se produjo durante la discusión parlamentaria de la sesión plenaria del pasado jueves 12. En dicha sesión, la diputada opositora Nora Bracho, vicepresidenta de la Comisión Especial redactora del Proyecto de Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, solicitó la suspensión del debate sobre del artículo 7 del texto por falta de consenso.

Visto el bloqueo del texto, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, decidió aplazar la discusión para después del martes de carnaval, que es festivo.

Maduro y su mujer buscan beneficiarse del perdón general que plantea la amnistía, que cubre delitos políticos desde 1999 hasta el día de hoy.Una ley a la medida de verdugos y torturadores.

Los analistas consideran que este proyecto está diseñado a la medida de los verdugos y torturadores chavistas, y no tanto para beneficiar a los presos políticos. El motivo es que estos no necesitan de una ley de amnistía para ser liberados; les basta con la emisión de un decreto ejecutivo. Desde el 8 de enero, el régimen ha excarcelado a unos 450 presos políticos y quedan unos 644 todavía en prisión, de los cuales 185 son militares y 40 son extranjeros, según cifras del la ONG Foro Penal.

El politólogo Ramón Ibarra sostiene que el régimen ha propuesto una ley de amnistía con «la aviesa intención de meter en el mismo saco a las innumerables víctimas de sus abusos y prácticas deleznables, como el terrorismo de Estado, junto a los torturadores, asesinos, y esbirros formados y estimulados por su nefasto gobierno, desde los tiempos de Chávez».

Al referirse a los presos políticos, explicó que fue una decisión política su encarcelamiento, persecución, hostigamiento, desaparición forzada, secuestro y hasta desaparición física bajo custodia del Estado. Por ese motivo, señala que «aunque solo fuera para lavarse la cara un poco, bastaría una decisión política para ordenar su liberación inmediata e irrestricta». Ibarra coincide así con los juristas Alberto Arteaga y Juan Carlos Apitz.

Encadenados y viviendo en carpas desde hace un mes, los familiares de los presos políticos en la Zona 7 han iniciado una huelga de hambre para exigir su excarcelación. Entre los liberados de la Zona 7 este fin de semana se encuentran José Luis Subero, de 52 años; Gabriel Sánchez, joven con autismo, y José Elías Torres, presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV). Evelis Cano, madre del detenido Jack Tantak, explicó a ABC que la huelga de hambre que han iniciado los familiares es «indefinida, hasta que los liberen a todos».

Huelga de hambre y presos militares

Por otra parte, las penurias, torturas psicológicas y físicas que sufren los 187 militares detenidos por razones políticas fueron denunciadas por los familiares a las puertas del Fuerte Guaicaipuro en Maracay. Marinés Vásquez, esposa del capitán Juan Luis Gutiérrez, afirmó con voz entrecortada que pudo ver a su marido «desnutrido, amarillo y delgado, con 20 kilos menos y las manos temblando».

Según denunció Vásquez, «a los militares presos los están matando poco a poco. Parecen unos cadáveres vivos», relató el drama de 32 militares presos, vinculados al grupo Gedeón que presuntamente conspiró hace cuatro años contra el régimen de Maduro.