Alertas 24 – Caracas, 14 de Enero del 2026. En una sesión marcada por la alta tensión legislativa, el Senado de los Estados Unidos(EE. UU.) bloqueó este miércoles 14 de enero de 2026 una resolución que buscaba restringir la capacidad del presidente Donald Trump para ejecutar acciones bélicas en territorio venezolano sin la autorización previa del Congreso.
La votación final cerró con 51 votos en contra y 50 a favor, despejando el camino para que la Casa Blanca mantenga su actual estrategia operativa en la región tras la captura de Nicolás Maduro.
El desenlace de la jornada parlamentaria se definió en el último instante, luego de que la cámara alta quedara dividida en un empate técnico de 50 a 50.
Ante este escenario, el vicepresidente de los Estados Unidos (EE. UU.), J.D. Vance, apeló a sus facultades constitucionales como presidente del Senado para emitir el voto de desempate, inclinando la balanza a favor del bloque republicano y de las prerrogativas del Ejecutivo.
Esta decisión anula los esfuerzos de la bancada demócrata y de un pequeño grupo de senadores republicanos, como Rand Paul, quienes argumentaban que cualquier incursión militar adicional debía someterse al control legislativo.
Con este resultado, el gobierno de Donald Trump conserva la libertad de acción para continuar con lo que ha denominado la «estabilización y recuperación» de Venezuela.
El mandatario ha defendido que las operaciones actuales, que incluyen el despliegue de fuerzas especiales y la supervisión de activos estratégicos como el petróleo y los minerales, son fundamentales para la Seguridad Nacional y no requieren de una nueva declaratoria de guerra.
Por su parte, el sector opositor en el Capitolioexpresó su preocupación por el precedente que sienta esta votación, alertando sobre los riesgos de una presencia militar prolongada sin supervisión parlamentaria.
La victoria política en el Senado fortalece la posición de la administración Trump en sus negociaciones directas con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez Gómez.
Mientras en Caracas continúa el proceso de excarcelaciones masivas como gesto de distensión, en Washington el respaldo legislativo —aunque ajustado— ratifica que la política exterior hacia Venezuela seguirá siendo conducida de manera unilateral por el Poder Ejecutivo, priorizando los intereses comerciales y de defensa de los Estados Unidos (EE. UU.) en el hemisferio.