En el marco del reinicio de actividades académicas este miércoles 7 de enero, la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) ha dispuesto la modalidad virtual para los días 7, 8 y 9 de enero debido al estado de conmoción exterior y la presencia de grupos paramilitares en la ciudad. No obstante, la comunidad estudiantil denuncia que esta medida no ofrece soluciones reales, ya que las evaluaciones han sido reprogramadas bajo condiciones de presencialidad obligatoria para la semana siguiente.
Puntos críticos de la denuncia:
• Obstáculos de movilidad: Estudiantes que se encuentran en el interior y exterior del país enfrentan la imposibilidad de retornar a Caracas debido a la inseguridad y la paralización del transporte, mientras que quienes residen en la capital denuncian riesgos para circular.
• Intransigencia académica: Gran parte del cuerpo docente ha rechazado adaptar las evaluaciones a la modalidad virtual, optando por posponerlas para la penúltima semana del semestre bajo un esquema de asistencia obligatoria.
• Amenazas de pérdida de materia: Se han reportado casos de profesores que advierten la pérdida directa de la calificación y de la asignatura para aquellos alumnos que no logren presentarse en el campus.
• Métodos de evaluación injustos: La comunidad estudiantil señala la implementación de criterios de corrección punitivos que no consideran el contexto de crisis actual, trasladando la responsabilidad de la situación país al rendimiento académico del alumno.
Descripción de la situación actual
A pesar de que la institución reconoció la gravedad del contexto nacional al decretar la virtualidad temporal esta semana, la falta de una directriz unificada ha permitido que los estudiantes queden a merced de decisiones individuales de cada cátedra. La insistencia en la presencialidad para evaluaciones críticas ignora la realidad de los estudiantes que permanecen confinados o que se encuentran físicamente fuera de la ciudad sin rutas de acceso seguras.
La preocupación principal radica en el cierre del semestre. Al ser estas las últimas dos semanas de carga académica, la negativa a utilizar herramientas digitales para evaluar pone en riesgo el esfuerzo de todo un periodo. Los alumnos denuncian que se les está obligando a elegir entre su seguridad personal y su continuidad académica, bajo una presión administrativa que no corresponde con la flexibilidad esperada en un estado de conmoción nacional.