El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció la noche de este lunes 29 de diciembre un incremento sin precedentes en el salario mínimo legal para el año 2026.
Tras no lograrse un consenso en la mesa de concertación con los gremios empresariales, el mandatario firmó un decreto que establece un aumento del 23% para el sueldo básico, el cual se complementará con un ajuste en el auxilio de transporte para alcanzar la cifra global de 2.000.000 de pesos mensuales.
El jefe de Estado calificó esta medida como la instauración de un «salario vital» destinado a fortalecer el poder de compra de las familias colombianas.
Con este ajuste, el Salario Mínimo Mensual Legal Vigente (SMMLV) pasará de los 1.423.500 pesos vigentes en 2025 a 1.750.905 pesos en enero de 2026.
Por su parte, el auxilio de transporte experimentará un alza proporcional para situarse en 249.095 pesos.
Al realizar la conversión a la tasa oficial de este martes 30 de diciembre, que se ubica en 3.706,97 pesos por cada unidad de moneda estadounidense, el nuevo ingreso total de los trabajadores colombianos equivale aproximadamente a 539,52 dólares.
Este monto representa uno de los niveles más competitivos de la región en términos de dólares, superando ampliamente los promedios de años anteriores.
El anuncio ha generado reacciones inmediatas en diversos sectores.
Mientras que las centrales obreras celebraron la decisión como un acto de justicia social, la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) y otros gremios económicos expresaron su preocupación por el impacto que un incremento de dos dígitos podría tener sobre la inflación y la generación de empleo formal.
Analistas financieros advirtieron que un aumento del 23%, que cuadruplica la inflación proyectada para el cierre de 2025, podría presionar al alza los costos de servicios, arriendos y productos básicos que están indexados al salario mínimo.
El presidente Gustavo Petro defendió la medida asegurando que el aumento de la demanda interna impulsará la producción y, por ende, el crecimiento económico.
«La tesis de que aumentar el salario mínimo genera desempleo simplemente no es real», afirmó el mandatario durante su alocución.
El nuevo esquema salarial entrará en vigor el próximo 1 de enero de 2026, afectando directamente los ingresos de más de 2,4 millones de trabajadores que devengan el mínimo en el país, así como el cálculo de aportes a seguridad social y pensiones.
Con información de Alertas 24