El Cooperante – Caracas, 4 de Diciembre del 2025. El Gobierno de EE. UU. reiteró el miércoles su máxima alerta de seguridad de viaje para Venezuela, manteniendo la clasificación de Nivel 4 y urgiendo a sus ciudadanos a abandonar el territorio de inmediato debido a las «graves amenazas» de seguridad.
La actualización, emitida por la Oficina de Asuntos Consulares del Departamento de Estado, subraya que las amenazas incluyen el alto riesgo de ser objeto de «detenciones arbitrarias, tortura y secuestros».
La advertencia también señala la recurrente «inestabilidad del país», marcada por el «terrorismo, disturbios civiles y una infraestructura sanitaria con fallas críticas».
La administración de Donald Trump aconsejó así la evacuación inmediata de todos los ciudadanos y residentes permanentes que se encuentren en Venezuela. Al mismo tiempo, enfatizó que la capacidad de asistencia de la Embajada de EE. UU. es «extremadamente limitada».
La alerta de Nivel 4 es la designación más severa dentro del sistema de alertas de viaje, y Washington insiste en que las condiciones de «seguridad, políticas y sociales son peligrosas e inestables», por lo que desaconseja por completo cualquier desplazamiento hacia el territorio venezolano.
Sin embargo, Washington no explica cómo sus ciudadanos podrían abandonar Venezuela, dado que atraviesa una crisis de vuelos generada por la alerta que emitió el país norteamericano.
Situación de los vuelos
Esta medida llega después de que la Agencia Española de Seguridad Aérea (AESA) recomendara no sobrevolar la Región de Información de Vuelo (FIR) de Maiquetía hasta el 31 de diciembre. Esta alerta se suma a la emitida el pasado sábado por la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), que advirtió sobre los riesgos de operar en Venezuela hasta el 31 de enero.
El fin de semana, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en su red social Truth que el espacio aéreo venezolano debía considerarse cerrado para aeronaves y personas vinculadas a actividades ilícitas.
La respuesta del gobierno de Nicolás Maduro fue inmediata, rechazando las declaraciones de EE. UU. y acusando a Trump de intentar imponer “extraterritorialmente la ilegítima jurisdicción” estadounidense sobre el espacio aéreo venezolano, y aseguró que Washington suspendió “de manera unilateral” los vuelos de repatriación de migrantes que se «realizaban de forma regular y semanal».
La tensión se intensificó luego de que la FAA emitiera una alerta para “extremar precauciones” al sobrevolar Venezuela y el sur del Caribe. En respuesta, el Ejecutivo venezolano revocó permisos de vuelo a varias aerolíneas, entre ellas Iberia, TAP, Avianca, Latam Colombia, Turkish Airlines y Gol, entre otras.